Las claves de un edificio saludable

La Organización médica Colegial de España, junto con el Consejo general de colegios oficiales de médicos y el Consejo general de la arquitectura técnica española han publicado un documento donde exponen los efectos sobre la salud de los edificios.

La guía, elaborada por profesionales sanitarios y de arquitectura aborda las áreas centrales que afectan a la salud de los usuarios de los edificios, donde pasamos un 90% de nuestro tiempo, y que, por lo tanto, juegan un papel fundamental en las condiciones de nuestra salud y bienestar.

Exponemos los conceptos que tratan y sus conclusiones:

Bienestar térmico

El bienestar térmico es una sensación subjetiva, varía en función de cada persona y de sus características y condiciones.
Cabe recordar que la temperatura en si, es un indicador de la cantidad de calor de un cuerpo, y en los termostatos se suele medir la temperatura seca del aire, que es un valor incompleto. El concepto térmico que mas de acerca más a la sensación térmica es la temperatura operativa, que incorpora la temperatura media radiante de las paredes y los cierres que envuelven la persona.

El estudio ofrece algunas recomendaciones para conseguir un buen bienestar térmico:

  • No tendría que haber gradiente térmico de más de 3ºC entre la cabeza y los pies.
  • La temperatura del suelo tendría que estar entre 19ºC y 29ºC
  • Los techos calientes y las paredes frías generan malestar por asimetría. Hay que vigilar con las superficies de vidrio cercanas, ya que es difícil controlar estos valores, por lo tanto, no es recomendable permanecer en zonas cercanas al cerramiento del edificio.

Los edificios actuales consiguen la estabilidad térmica gracias a los altos niveles de aislamiento requeridos en los cerramientos, las características térmicas de los huecos, que en algunos casos también se comportan como captadores de energía, y la masa térmica de los materiales, que amortigua la onda térmica exterior.

Otras estrategias como la colocación de elementos de sombra y cortavientos, la ventilación nocturna y la gestión automatizada permiten conseguir unos niveles de bienestar térmico inéditos hasta la fecha.

En un ambiente caluroso, permanecer inmóvil o de pie durante mucho rato y después de cambiar de postura rápidamente puede provocar la caída de la tensión arterial com mareos y reducir el caudal sanguíneo que llega al cerebro.
Dolor de cabeza, fatiga, pérdida de la capacidad de trabajo y concentración, irritabilidad y alteraciones cardíacas pueden estar relacionadas con las condiciones térmicas desfavorables.

En referencia a la humedad, los valores recomendados en verano están entre el 45% y el 60%, y en invierno entre el 40% y el 50%.

Los valores altos favorecen la proliferación de microorganismos, aumentan la posibilidad de condensaciones en las paredes y techos y pueden generar dolor en personas con enfermedades reumáticas. Aspergilosis, asma y bronquitis son algunos problemas de salud vinculados a la humedad.

Los valores altos de humedad, a parte de producir sequedad a las mucosas, son especialmente críticos en presencia de electricidad estática, y se recomienda que su valor no baje del 50% para minimizar alguno de los efectos del síndrome del edificio enfermo. Además, junto con temperaturas bajas facilitan la propagación de virus.

 

Calidad del aire

Durante el 2016, la contaminación del aire en los hogares fue responsable de 3,8 millones de muertes, y el 7,7% de la mortalidad mundial, según el Global Health Observatory.
Hay distintos tipos de contaminantes, como los factores químicos, los componentes orgánicos volátiles o las partículas en suspensión y fibras.

Entre los factores químicos encontramos el dióxido de carboneo (CO2), el monóxido de carboneo (CO) y otros como los óxidos de azufre y nitrógeno.

Los detectores de CO2 sirven para alertar de las necesidades de ventilación que favorecen la renovación.

La exposición al monóxido, principalmente debido a la mala combustión puede provocar la reducción de capacidad de ejercicio de personas sanas, aumenta la taxa de asma en los niños, de la bronquitis y enfermedades cardiovasculares.

Lo componentes orgánicos volátiles (COV) se presentan en estado gaseoso a temperatura ambiente normal. Lo son los compuestos peligrosos para la salud como el benceno, el cloruro de vinilo, entre otros. Pueden ser emitidos desde productos del hogar como pinturas, conservantes como la madera, la cera, pesticidas, alfombras, productos de limpieza, cosméticos y desengrasantes. Los efectos a la salud de los COV incluyen asma, irritación en los ojos, nariz y garganta, dolores de cabeza, pérdida de la coordinación, náuseas, daños al hígado, riñones y sistema nervioso central. Entre los efectos más graves encontramos los cancerígenos.

Las partículas en suspensión y fibras suelen ser producida para la combustión de combustibles contaminantes en hogares abiertas o mal ventiladas, estufas ineficientes o calentadores de espacios. Si las fibras de vidrio se desprenden y pasan al aire pueden producir irritaciones, y considerar que los efectos a largo plazo todavía no se conocen con exactitud.

 

Productos saludables

Los productos y materiales del edificio pueden afectar directamente a nuestra salud. Hay algunos materiales extensamente utilizados en las edificaciones del s.XX que, a causa de los efectos nocivos has sido excluidos del mercado, como por ejemplo: el amianto, muy utilizado como aislante térmico debido a sus características pero que puede producir verrugas cutáneas o hasta cáncer, en el caso de inhalación de las fibras. O la creosota, que se ha utilizado durante más de 150 años para tratar y preservar la madera expuesta a la intemperie. Pero su contacto directo con las personas puede provocar vómitos, irritación ocular e incluso desarrollar cáncer, en casos de contacto prolongado.

La utilización de productos ecológicos y certificados nos garantizan su baja o nula toxicidad.

Retos con el efecto del cambio climático, la contaminación del aire o la exposición diaria a productos químicos afectan profundamente al sector de la construcción y a la industria asociada, ya que son uno de los principales responsables de los impactos negativos en el medio ambiente como el agotamiento de los recursos abióticos, el consumo de agua, los residuos sólidos, la acificación atmosférica o la polución del aire y el agua.

Para poder cuantificar los impactos ambientales, cada vez más profesionales optan por la realización del Análisis del Ciclo de Vida (ACV). Esta herramienta aporta información que, combinada con los datos económicos, socailes y laborales, puede ser utilizada para la toma de decisiones estratégicas importantes, cosa que amplía sus aplicaciones más allà del terreno ambiental. El ACV permite dar respuesta a cuestiones como la comparativa entre dos procesos diferentes de fabricación del mismo producto, la comparativa entre dos productos de diferente naturaleza que tienen aplicaciones similares y la comparativa entre las diferentes etapas del ciclo de vida de un mismo producto.
Para que esta información sobre los productos pueda ser trasladada al usuario se desarrollo. el documento resumen llamado: Declaración Ambiental de Producto, DAP. Las DAP forman parte de la familia de etiquetas ecológicas definidas en la serie de normas internacionales ISO como etiquetas o ecoetiquetas tipo III.

 

Protección frente al ruido

En España el 18% de la población asegura tener problemas a causa del ruido.

En la edificación distinguimos entre el acondicionamiento y el aislamiento acústicos. El acondicionamiento trata sobre la calidad acústica interior de un recinto, controlando aspectos como la reverberación, por ejemplo, en salas de conferencias o restaurantes. Por su parte, el aislamiento trata sobre el sonido que se transmite de un recinto emisor a otro contiguo receptor, tanto por vía aérea como estructural.

El ruido llega al interior de los edificios a través de las fachadas, cubiertas y suelos en contacto con el aire exterior. De todos los elementos que componen esta envolvente acústica, el elemento más débil es el hueco. Por tanto, en muchas ocasiones, para mejorar el aislamiento acústico respecto el exterior es imprescindible sustituir las ventanas de la fachada.

Para un mejor aislamiento a ruido aéreo entre viviendas situadas horizontalmente, los cambios pasan, en primer lugar, por mejorar las prestaciones de los elementos de separación vertical, por eso se puede utilizar un trasdosado autoportante de placa de yeso con lana mineral en la cavidad.

Es imprescindible vigilar las uniones de la partición con los forjados y paredes para minimizar la transmisión por flancos, instalando, por ejemplo, bandas elásticas perimetrales. En el caso de los recintos contiguos verticalmente, la mejora del aislamiento a ruido aéreo se realiza de la misma forma, mejorando las prestaciones acústicas del elemento separador horizontal. Las estrategias pueden ser colocar un techo suspendido o un suelo flotante con materiales absorbentes acústicos.

 

La iluminacióm

El rendimiento visual
Para tener claro el concepto del rendimiento visual hay que conocer dos aspectos principales de cada situación: qué tarea estamos haciendo, y cual es nuestra percepción, influenciada por diversos aspectos, como el nivel de iluminación o las posibilidades de deslumbramiento.

El nivel de iluminación i la luminancia tendrán que ser vigiladas para evitar el deslumbramiento y asegurar el deseado confort visual, evitando posibles problemas de salud ocular que nos pueden producir dolores de cabeza, estrés y otros efectos adversos.

La correcta iluminación de un espacio, para asegurar la buena salud ocular de sus ocupantes tiene que cumplir con 4 parámetros principales: la luminancia media mantenida, uniformidad mínima de luminancia, el factor del deslumbramiento y el rendimiento de color.

Si lo extrapolamos a las actividades más comunes que se realizan en las viviendas, como pueden ser la lectura o mirar pantallas de ordenador o televisión, el valor de luminancia media mantenida mínima son 500 lux, la uniformidad mínima de la luminancia de 0,60, un valor UGR (referencia de deslumbramiento) de 19 y un rendimiento de color de las luminarias de 80.

 

Accessibilidad

Las viviendas tendrían que estar todas adaptadas para que todas las personas con sus diferencias puedan desarrollar sus tareas diarias de la manera más autónoma, cómoda y segura.

El acceso a la vivienda, en el sentido literal, tendría que estar al mismo nivel que la acera, y las zonas comunes con desnivel, tendrían que contar con una rampa.

En otros elementos como el video portero hay que fijarse en la altura en la que se encuentra, su colocación y diseño, el tamaño de textos, etc. De la puerta de entrada hay que considerar su peso, dimensiones, facilidad de apertura…

En la cocina hay que cuidar la colocación ordenada y adecuada de los muebles para permitir la movilidad sin obstáculos, controlar los sistemas de apertura de los muebles, cajones y puertas de electrodomésticos, la altua de la colocación de los accesorios, cuidar la elección de los materiales del suelo y paredes para evitar resbalones, etc.

El baño también requiere de una especial atención en términos de accesibilidad para facilitar su uso y minimizar los riesgos y que se pueden producir en sus tareas diarias.

 

La publicación enumera otros factores que también influyen en la mejora o el empeoramiento de nuestra salud, como por ejemplo la contaminación electromagnética o la ubicación y el entorno de nuestra vivienda.

La contaminación electromagnética es el concepto que más preocupación ha despertado en la sociedad actual. Existen dos corrientes diferenciadas y ninguna de ellas está demostrada al 100%.

En cuanto al entorno de la vivienda, aunque a menudo es un factor que no es vincula a la salud, hay que tener presente que todo que se encuentra alrededor del edificio influye a nuestro bienestar. Así, contar con los servicios necesarios en el entorno urbano alrededor de nuestro hogar, zonas verdes o la facilidad de acceso pueden comportarnos grandes beneficios, asimismo que provocar grandes perjuicios en caso de no disponer de ellos.

No disponer de los servicios adecuados cerca de nuestro hogar puede influenciar negativamente a nuestra salud, principalmente en el plano psicológico por la frustración y falta de posibilidades para evadir la mente después de la jornada laboral.

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